Las graves denuncias contra la alcaldía no solo son por ser la primera ciudad en Colombia en arrendar y cobrar por el espacio público. 

La convocatoria que se hizo vía internet para inscribirse al Plan Maestro de Espacio Público dejó por fuera a 1.500 vendedores ambulantes que hoy pagan las consecuencias. 

Aunque expertos constitucionalistas señalan que el espacio público no se puede vender ni arrendar, en la actualidad, según la Personería y los ambulantes, en la ciudad bonita se cobra en los pasos peatonales y parques del centro una anualidad de 370 mil pesos, un millón por el carrito móvil y 300 mil por un parasol. 

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