El gobierno de Estados Unidos acusó a Rusia de lanzar un ciberataque sobre su red eléctrica, incluyendo sus plantas nucleares y de distribución de agua. Las acciones en cuestión se habrían ejecutado hace dos años.

Washington asegura que piratas informáticos accedieron a sistemas de control de infraestructura clave estadounidenses.

Un informe del Departamento de Seguridad Interior y el FBI afirma que el Kremlin está detrás de un grupo de hackers que se hace llamar Dragonfly, que buscan, mediante phishin, sabotear o apagar plantas de electricidad y de otros servicios públicos, incluyendo las plantas nucleares.

Esta es la primera vez que Washington apunta al gobierno ruso como responsable de ataques que, según investigaciones, se han registrado durante casi tres años.

Este señalamiento se suma a una serie de acusaciones contra Moscú por intromisión en las elecciones del 2016 que llevaron a la Casa Blanca a anunciar nuevas sanciones contra personas y entidades rusas esta semana.