El saliente jefe de Estado, Iván Duque, dijo que guardará un “silencio prudencial” a partir del 7 de agosto, fecha en la que se posesionará el electo  presidente Gustavo Petro porque, en su concepto, es necesario darle un compás de espera a los programas de su sucesor.

A cuatro días de culminar su mandato, Duque señala que mutismo no se prolongará por mucho tiempo porque, según él, no será un expresidente retirado de la política.

“Hay que darle espacio a la nueva administración para que empiece y obviamente como lo he dicho, yo no reconozco enemigos políticos en Colombia y mi voz siempre se escuchará para ser proactivo y constructivo frente al país”, justificó Duque su acción voluntaria.

“Yo no conozco ex políticos. No guardaré silencio para seguir defendiendo la democracia”, aseveró el actual presidente.

Del mismo modo, Duque manifestó su rechazo a un posible acuerdo con las Bacrim, incluida el Clan del Golfo, así como a otorgarle libertad y garantías a los jóvenes integrantes de la llamada ‘Primera Línea’ porque según él, quien cometió delitos de vandalismo debe ser castigado sin atenuantes.

“Frente al terrorismo no puede haber contemplaciones, no pueden haber tratamientos preferenciales, ni puede haber mucho menos atenuantes, porque son conductas que son la más vil forma de corrupción”, opinó Duque.