En un documento conocido por Primera Hora, el Gobierno decidió que la relación mensual de gastos por tiquetes aéreos ya no necesita del visto bueno de las mesas directivas, conformadas por tres congresistas cada una.

Esta labor ahora quedará en manos, únicamente del director administrativo del Senado y de la Cámara de Representantes.

Esto es considerado por el legislativo como un simple cambio de procedimiento.

La asesora de la Dirección de Servicio de la Cámara de Representantes, Aura Nancy Pedraza, sostuvo que “realmente lo que cambia es muy poco. Qué pasa con el decreto 2171, que este eliminó ese paso de presentarlos a la junta directiva sino que de una vez pasa directamente a ser ordenador del gasto”.

Sin embargo, los expertos plantean sus dudas y exigen por el contrario un mayor control.

El presidente de la Red de Veedurías, Pablo Bustos sostuvo que “este va a ser otro de los regalos que le entregó el Gobierno Nacional al Congreso frente a su gestión parlamentario, muy precaria por cierto”.

Por ley cada congresista tiene derecho a un pasaje ida y vuelta semanal hacia su lugar de origen, y aquellos que están por fuera del país podrán viajar una vez al mes.

“Muchos de los parlamentarios están dedicándose más tiempo al turismo parlamentario que a la gestión parlamentaria” afirmó Bustos.

El Senado gastó 14 mil millones de pesos en tiquetes aéreos entre 2015 y 2017, mientras que la Cámara lleva 5500 millones de pesos invertidos en los últimos seis meses, con un contrato de 4400 millones de pesos que ya ha sido adicionado tres veces.