Decenas de familias de la vereda El Carrizal, cerca de Bucaramanga, disfrutaron del agua de un manantial desde que tienen memoria. Un riachuelo cristalino nacía en la tierra más alta de la vereda y, a través de un primitivo pero eficiente sistema de canales y mangueras, llegaba a todas las casas. Y digo llegaba, porque ya no llega. Desde que construyeron dos hostales o moteles, ellos se quedaron con el agua. Y los campesinos del Carrizal, con sed y con ganas de gritar: ¡Qué tal esto!

Los habitantes de la vereda El Carrizal, en Bucaramanga, se creyeron elegidos por el altísimo y bendecidos por la naturaleza, por vivir en la única población pobre del país, con agua gratis.

Durante los últimos 50 años disfrutaron de este manantial que brota sin cesar en la finca de los Celys, la familia agraciada por la divina providencia que decidió compartir las bendiciones con sus vecinos.

 “Y ahora vamos hasta la otra vereda abajo, todo lo que se benefician en esa vereda”

Pero de repente, el agua se les acabó. Buscaron y buscaron por si algún bicho les había dañado la tubería.

“Aquí amarrando la manguera otra vez porque me la cortaron”

Pero no se trataba de ningún bicho.

Resultó ser, según los campesinos, el cuchillo del dueño de uno de estos moteles que se apropió del manantial.

“Cada nada me revientan la manguera que va para abajo para la finca allá para donde yo”.

El agua que la naturaleza les proveía a los campesinos, ya no les llega y paradójicamente se las cobran, pero a sus divertidos vecinos, los de los moteles, les llega gratis.

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“Ellos no pagan, cero pesos de agua, es el único establecimiento comercial del mundo que no paga ninguna gota de agua”

La situación se complicó.

“Para lavar me toca ir a «Bella Vista» allá donde una hija para lavar la ropita allá”

Lo lamentable para los campesinos, es que les quitaron el agua por decisión legal.

La Corporación Autónoma Regional para la defensa de la Meseta de Bucaramanga, decidió que el 55% del caudal de este manantial, se destinará para los chalets.

“Motel Mirador de las Palmas” el 35% del caudal medio mínimo calculado, que corresponde a 0.036 Lst/Seg. Y otro predio, “Motel Los Chalets”, El 20% del caudal medio mínimo calculado que corresponde a 0,018 Lts/Seg”

“Más o menos con lo que el motel surte en dos horas, nosotros tendríamos para vivir un mes completo de agua”

“Es verdad de que a nosotros nos dan el 20 punto, no sé cómo es la cosa, espere, a nosotros nos dan el 20%, a Palomino le dan el 35%”.

Los dueños de los paradores se tomaron tan apecho la decisión de la corporación, que cercaron el manantial.

“Este es el tanque donde nos dejan los moteles el agua que le sobra a ellos.”

Los dueños de los moteles habrían cometido un delito controlando el agua del Carrizal.

“Este señor si está irrespetando, está violando y quitándole el agua a las personas en el caudal que eles fue entregado está cometiendo una violación y eso debe ser denunciado penalmente”

“Con gotas del tanque, las goticas que van cayendo algo se recoge”

La señora Belén, la dueña de uno de los moteles, dice que es ella la que quiere denunciar a los denunciantes porque le quieren quitar el agua que a bien decidió otorgarle la autoridad.

“Este señor ahora quiere quitarnos el agua”

Belén, dio muestras de buen corazón y le mandó a decir al representante de los campesinos, que se aguanten otro poquito porque tendrán de nuevo su manantial.

“Él la va a tener toda, sí Dios quiere, porque cuando pase la carretera en seis  meses, un año, va a pasar por el medio del motel y el motel lo van a acabar”.

Pero como los moteles siguen funcionando.

“Mire el agua que nos toca jartar”

“Por Dios”

Y los moteles, llenos.

“Uno queda sin el servicio, queda pailas, sí”

En el Carrizal no hay agua, pero en los hostales…

“Hay bastante agua hoy, bastantísima, está cayendo a chorro”.

Y tanta, que no saben qué hacer.

 “No Carlos, ya apague aquí que nosotros no gastamos agua ahí por gastar.”

La Corporación Autónoma de Bucaramanga dice que la prioridad son los consumidores.

“No es cierto que el privilegio esté sobre los moteles, precisamente estamos hablando que en este caudal que es mínimo los, herederos tienen el orden del 47% del caudal del agua”

«¿Usted cree que la Corporación de Bucaramanga es algo serio o no?»

Dicen que hay una cosa maligna detrás de todo esto porque no se explican cómo dos moteles gastan más agua que una vereda.

“A veces comemos de esta llovida”

Por eso decidieron encomendarse al altísimo para ver si al fin les hacen el milagrito.

“Para que esta noche nos caiga un aguacerito”

La Corporación Autónoma informa que el agua es para consumo humano, la administradora del Motel dice que sus clientes son humanos, y los humanos de la vereda dicen que la situación es inhumana.

“Mamando también porque dígame, no baja agua”.

Lo único claro es que a los dos moteles les llega más agua que a los 90 campesinos de El Carrizal.