El zika y el Chikunguña son una amenaza real. Aunque algunos insisten en que son síntomas del apocalípsis, lo cierto es que son enfermedades que se manifiestan con fiebre, ojos rojos, dolores y que pueden causar afectaciones neurológicas y que son transmitidas por el mismo vector, el Aedes Aegypti, mosquito que vive en zonas del país, inferiores a los 2200 metros de altura.

Por eso, en Cajicá municipio ubicado en la sabana de Bogotá a 2558 metros de altura, no hay propagación del Zika, ni del dengue, ni del Chikunguña, porque allí el frio no permite que el peligroso Aedes Aegypti sobreviva.

Pero este hecho no impidió que un grupo de apartamenteros, conocido como los chikunguños se inventara una campaña de fumigación en municipios como Cajicá en donde la enfermedad no existe.

Al parecer los Chikunguños son 4, dos hombres y dos mujeres, que escogen entre sus víctimas a adultos mayores. La última vez que atacaron fue el pasado siete de julio.

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Cuando una mujer de setenta años les abrió las puertas de su casa a dos mujeres que portaban carnets falsos de la Secretaría de Salud de Bogotá.

Ya adentro, las dos mujeres le abrieron la puerta a dos hombres, quienes armados procedieron a golpear y amordazar a la atemorizada señora.

Un nieto de la mujer que estaba en la vivienda, dio aviso a sus familiares, y al poco tiempo llegaron en auxilio de la señora.

No se sabe cómo, pero los chikunguños, se enteraron de que la polícia venía. Los dos hombres huyeron y abandonaron a las mujeres que cuadras más adelante fueron detenidas por las autoridades.

Inmediatamente fueron llevadas a audiencia de legalización de captura, pero allí la juez debió dejarlas libres porque aparentemente el policía que las detuvo hizo mal el procedimiento.

A pesar de que lograron robarse celulares y computadores y golpearon y mantuvieron a su víctima amordazada, las dos integrantes de la banda capturadas tuvieron que ser puestas en libertad.

Y aunque en Cajicá no existe la posibilidad de que sus pobladores se enfermen de Zika, lo que si le preocupa al alcalde y pobladores es que por fallas en procedimientos de captura, apartamenteros peligrosos logren salir volando libres, como los mosquitos.