En la zona de La Montañita, en Caquetá, muchas familias campesinas sostienen que las fumigaciones antinarcóticos están afectando los cultivos legales… El caso más ilustrativo es el de los Oyola, una familia de antiguos cocaleros que dejó los cultivos ilícitos y consiguió préstamos para sembrar plátano, cacao y caucho… Ellos sostienen que su intento de volver a la vida legal se está frustrando por cuenta de las mismas fumigaciones… Otra cosa dice la Policía. ¡Qué tal esto!

Como todas las mañanas, Jacob Oyola se levanta a mirar sus cultivos, antes de salir a trabajar, pero ya no, con las mismas ilusiones de hace unos años, cuando su tierra era fértil y productiva.

Según Jacob, el y su familia fueron afectados, por las fumigaciones aéreas, con Glifosato, de la estrategia de erradicación forzada de cultivos ilícitos.

Y lo peor era que en su finca no existía ni una sola mata de coca. Porque unos años atrás ellos decidieron cambiar sus cultivos ilícitos, por unos alternativos.

Pero todo se perdió, según él, el día que pasó la avioneta y fumigó las matas que apenas estaban creciendo.

Ahí quedo la siembra de plátano, cacao, caña, papaya y caucho.

Sin embargo el sub comandante de antinarcóticos sostiene que el daño en las plantaciones de los campesinos no se deben al Glifosato.

Lo curioso es que el proyecto agrícola arruinado, fue financiado con prestamos del gobierno.

“A mi me prestaron tres millones"

“Tocó hacer un nuevo crédito"

Lo que a ellos les parece mas extraño es que las avionetas llegan cada año a la zona donde ya no existe coca.

Un problema que esta afectando a todo el municipio de montañitas.

El caso es que nadie se ha preocupado ni siquiera por ir a mirar que pasa en esa zona.

“Nadies me ha respondido por los daños"

Noticias Uno si pudo localizar a los Oyola, que viven a tres horas del casco urbano de montañitas, en Caquetá. Lles toco volver a sembrar, para ver si algún día pueden tener un cultivo productivo:  rezar para que la avioneta no vuelva a terminar otra vez con sus ilusiones.