En el Terminal de Transportes del Sur de Bogotá no termina ninguna ruta. Los policías de tránsito impiden el ingreso de buses que teóricamente terminan allí su recorrido y metros más adelante se apostan para multarlos por dejar pasajeros en la vía.

En el Terminal de Transportes del Sur de Bogotá inician su viaje 26 empresas hacia 130 destinos del norte, sur y oriente del país. Pero dos administraciones y dos entidades han dedicado su talento durante dos años para conseguir que en el terminal también puedan terminar los viajes.

«De la mano de secretaria de movilidad y policía de tránsito tratando de buscar alternativas de solución justamente para que los vehículos que entran por el corredor sur hagan uso de las instalaciones»: Jhon Jairo Pino, director de servicio terminal de transporte.

Las manos de la Policía de Tránsito, por el momento, están señalando que los viajes no terminan en la terminal, como lo ordena la programación del semáforo que hizo la Secretaría de Movilidad.

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El tráfico mejora en el cruce, pero empeora 70 metros más adelante porque la mayoría de pasajeros sigue calculando que su punto de llegada es el terminal del sur.

Recoger y dejar pasajeros en la vía es una infracción, que pone en riesgo la licencia de los conductores o sus finanzas.

«Uno viene y los descarga aquí afuera y ahí mismo vienen ellos a pedirle papeles y sacar el comparendo»: Arturo López, conductor.

La inversión del terminal tenía como objeto proteger la vida, y la integridad de los pasajeros, que sigue en riesgo.

«Si me tendría que quedar en la terminal y aquí es muy difícil porque de todas maneras uno tiene que coger el taxi, cualquier taxi que uno encuentre aquí, mientras que el taxi allá es más seguro»: Cielo Becerra, pasajera.

De noche aumentan los temores y peligros.

Igo Puter llegó desde Bolivia, por primera vez a Colombia, y lo encontramos frente al terminal, acogido por sus temores «Tengo miedo que me roben mis cosas y tengo que caminar hasta allá y pues no me gusta que me dejen acá».

Este turista ignora que la ciudad invirtió más de 40 mil millones de pesos para que él no se enfrentara al miedo de llegar a la ciudad. Dos años después del informal cierre y dos semanas después de nuestro cuestionario, la Secretaria de Movilidad sigue preparando su respuesta.