En la histórica ciudad del Socorro, Santander, se inauguró hace 13 años una hermosa villa olímpica, muy moderna y bien dotada. Pero la dejaron caer y levantarla vale casi el doble de lo que costó construirla.

¡Qué tal esto!

“Pero la alegría, duro poco”

De la bella Villa, hoy solo queda el recuerdo. Porque el resto se lo comen la maleza y el abandono, o se lo llevaron los ladrones.

“Esto está abandonado. Las puertas ya se la robaron todas, El eternit, no hay ni baños”

En Villa solo quedan unas pocas paredes en pie. Pues toda la infraestructura física quedó reducida a ruinas.

“Esto parece obra gris. Se robaron todo. La planta de tratamiento, las duchas los baños. Tenía vestier, restaurante, sitio social”

La obra construida durante el mandato de la alcaldesa Luz Alba Porras y que fue terminada en el siguiente periodo, tuvo un costo de tres mil millones de pesos.

“Una obra del municipio que se gestó con recursos de la nación”

“Es un elefante grande, bien blanco, bien complicado”

El tiempo fue pasando y la villa se fue acabando.

Hoy la tercera piscina olímpica del departamento de Santander, es un pozo de aguas turbias.

“Los sapos y un criadero de zancudos, las únicas que parecen disfrutar los escenarios deportivos de la villa son las vacas, que pastan en sus alrededores”

Para rematar, parte del predio que tenía hasta hace unos años 70 mil metros cuadrados, tuvo que ser cedido.

“Mira la insostenibilidad, que ya un sector del terreno fue vendido para pagar una deuda de energía”

Ya no está completo, está cercenado. En socorro no saben que hacer rehabilitar el predio, resulta mucho más costoso que su misma construcción.

“Con cinco mil millones se puede poner  a funcionar para que una caja lo opere. Y la única esperanza es conseguir una caja de compensación que lo maneje”

“La villa tenía canchas de microfútbol, baloncesto, pista de motrocross y hace unos años con 300 millones de pesos se tenía que construir un patinódromo”

 

 “Removieron un poco de tierra y la trajeron para XX  hasta ahí quedó el patinódromo mientras tanto los pequeños socorrantes exponen su vida patinando en las calles del pueblo”

“No tenemos donde patinar y con pesar recuerdan el sitio que hubieran querido disfrutar”

“Esta abandonado, desechado, una pérdida de dinero, un robo”

“Es muy triste que esos sitios deportivos se dejen acabar”

“Ver un escenario con esa infraestructura que no se puede usar”.

En Socorro nadie sabe qué pasó, ni qué falló, ni por qué dejaron perder un escenario con tanto potencial para la región.