Una profesora se descuidó mientras esperaba un bus y se cayó en una alcantarilla sin tapa… Uno de sus pies, se enredó y ya le han practicado cinco operaciones, tiene muy pocas esperanzas de recuperar la movilidad… pero la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá sólo quiere pagarle unos días de indemnización… ¡Qué tal esto!

Marisol Arias Trujillo lleva dos años y medio sin correr, saltar, ni bailar, y no lo podrá hacer por el resto de su vida, porque el 16 de diciembre de 2005, mientras esperaba un bus, cayó en el pozo de una alcantarilla sin tapa del Acueducto.

”Frente al Colegio CAFAM, y sin ningún tipo de señalización, encontrábamos una alcantarilla destapada, y yo por ir mirando el transporte que me servía, para ir a dicho parque, me caí,”.

El pie izquierdo de Marisol, se enredó con las escalinatas de la alcantarilla, impidiendo que el agua la arrastrara, pero eso precisamente, fue lo que la dejó lisiada.

”Voy a quedar caminando coja”.

En la clínica Cardio Infantil, donde le prestaron los primeros auxilios, los médicos lograron establecer que su fractura de cuello de pie, era grado tres, por eso la remitieron a cirugía, para reacomodarle los huesos y cerrarle la herida.

‘Unos cinco o seis centímetros por fuera, el pie lo tenía totalmente,  era una luxo fractura como llamaron los médicos”.

Marisol, demandó a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, por la falla en el servicio al tener un pozo sin tapa, en un área peatonal y sin ninguna señal preventiva; que a ella le ha ocasionado perjuicios físicos, materiales y sicológicos.

”Es incómodo tú, no poder ir a un sitio, porque no te puedes movilizar bien, no puedes ir a una fiesta porque no puedes bailar, a qué vas”

Además, desde la fecha, a Marisol le han hecho cinco cirugías, en la última, médicos y ortopedistas, determinaron que Marisol, perdió la movilidad del pie izquierdo para siempre.

”Imagínate uno de docente dictando una clase de psicología aplicada al deporte, en una cancha y con bastón”.

Lo irónico, es que aunque demandó a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y ésta aceptó su responsabilidad, ofrecen indemnizarla con una irrisoria suma de dinero.

”En sesión ordinaria del Comité de Conciliación del 3 de diciembre, se estudió el caso objeto de reclamo determinado de forma unánime presentar una propuesta conciliatoria por la suma de 4.000.000 pesos moneda corriente.”

La explicación del Acueducto para Marisol, es que ellos sólo le pagan el tiempo que dejó de laborar, pero haciendo cuentas, el contrato de Marisol con el Instituto de Recreación y Deporte de Bogotá, era de 2.050.000 pesos y hasta el momento completa once meses de incapacidades por todas las cirugías que le han hecho. ‘

‘Desde enero que la operaron a la fecha no puede trabajar.”

Es decir que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá que presta un servicio público, debe responderle a Marisol por los daños fisicos, morales, materiales y psicológicos como consecuencia del accidente.

” De pronto, la Empresa de Acueducto, plantee  una oferta mucho más adsequible a la realidad”

El Acueducto no accedió a pronunciarse en cámara, por teléfono explicó que no creen ser los culpables

“La empresa , dentro de su función no está vigilar el mobiliario urbano, osea, la empresa no se roba las tapas”

Además envió este comunicado:

“La empresa analizó el caso a través de su comité de conciliación y presentó en el tramite de conciliación prejudicial una formula de conciliación que, no fue aceptada por la apoderada de la señora Arias Trujillo, situación que conllevó al fracaso de este mecanismo de solución de conflictos,

En estos dos años y medio Marisol ha tenido que pagar de su bolsillo, trnsporte que la movilice de su casa  al lugar de las terapias, medicina que su EPS no cubre, además, requiere de una enfermera para que  le ayude con las curaciones que  le genera cada cirugia y lo peor:

“Si yo quisiera  consegirme un trabajo más estable, no puedo en este momento, no puedo por las cirugias y las incapacidades, es muy complicado que una empresa me contrate con una incapacidad activa”

Marisol continua en su lucha juridica para que el Acueducto reconozca que por falta de una de sus tapas cambió su vida, mientras otras alcantarillas abiertas esperan por sus victimas.