Médicos, enfermeras y trabajadores de la salud, aportaron 500 millones de pesos en una cooperativa para venderle sus servicios a hospitales de Antioquia…y nombraron genernte a un médico que manejó muy bien todo…hasta que se escapó con la plata…hace unos días les mandó un correo diciéndoles que lo perdonaran y que la plata se había jugado. ¡Qué tal esto!

Cuando Adriana Piedrahita busco trabajo en el hospital de Betulia, un municipio a hora y media de Medellín, en Antioquia, tuvo que ingresar a la cooperativa presencial, cuyos integrantes eran únicamente del sector de la salud.El gerente era Sergio Díaz, un medico encargado de contratar por medio de la cooperativa, al personal de ese hospital y de otros de la zona.

Luis Chavarriaga, tuvo que pasar por el mismo proceso para ingresar al hospital, solo que él desde el principio se dio cuenta de algunas irregularidades.Y a pesar de que todos los tramites se hacían vía telefónica y por Internet, los primeros meses la cooperativa funcionó a la perfección.

Pero una llamada de la secretaria del gerente de la cooperativa alerto a los socios. Ahí se enteraron no solo de que se iban a quedar sin sus aportes, también, que el medico jamás había hecho las cotizaciones a los fondos de pensiones y cesantías.

Pero lo grave llego cuando se enteraron a donde habían ido a parar sus ahorros. El medico apostó los 500 millones de pesos de la cooperativa, en casinos de la capital antioqueña en donde fuera de todo quedo endeudado. Sin plata y sin un lugar a donde ir a buscar al medico, los socios de la cooperativa decidieron resignarse a perder todo. cuando llego una sorpresa inesperada.

Si, Sergio Díaz, prófugo  gerente de la cooperativa, había enviado un correo electrónico en el que explicaba las razones que tuvo para escapar con la plata.

Y como si fuera poco les pedía trabajo para poder pagar la deuda. Esa fue la última comunicación que tuvieron con el medico ludópata. nada saben de él y de cuando piensa pagar los 500 millones de pesos que se jugo.

Lo mas irónico de la historia, es que esa plata que perdió en los casinos de Medellín, no esta tan perdida, porque por ley un porcentaje de las ganancias de los juegos de azar son destinadas a salud de los colombianos.