Luego de descubrir que por lo menos uno de los héroes colombianos en Corea había muerto en la indigencia, Carlos Cárdenas se dio a la tarea de averiguar por qué ninguno de ellos tenía cobertura total en seguridad social y descubrió que simplemente la ley no lo permite.

Por ejemplo el soldado Armando Pomés recuerda que fue de los pocos sobrevivientes de una de las batallas más recordadas de la guerra de Corea.

«El presidente nos dio la bandera (…) y nos prometió muchas cosas pero cuando regresamos no nos dieron nada» reveló Pomés, ya pasaron 63 años, y todavía siguen esperando.

48 años después de haber terminado la guerra de Corea, estos veteranos por fin se ilusionaron porque les dijeron que había terminado la espera.

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En el año 2001, bajo la Ley 683, se establecieron subsidios para favorecer a estos excombatientes.

A Corea viajaron 5100 soldados y marinos colombianos. Hoy siguen vivos 800, de los cuales, 200 tuvieron que aceptar la condición de ser rotulados como indigentes para recibir un subsidio de dos salarios mínimos.

Dicen que les prestaron tan poca importancia, que jamás pudieron acceder a los beneficios de los militares que los sucedieron.

Los nuevos funcionarios del Ministerio de Defensa dicen que revisarán las decisiones del pasado para tratar de encontrar un mejor futuro para estos combatientes.