Los residuos de una estación de gasolina que el municipio de La Calera acaba de aprobar terminarán en la represa de San Rafael, que surte de agua potable a Bogotá.

La alcaldía de La Calera en Cundinamarca otorgó licencia para la construcción de una estación de gasolina a unos 250 metros del Embalse de San Rafael, que conserva 70 millones de metros cúbicos de agua para el consumo de los ciudadanos de Bogotá.

Algunos habitantes de la zona rural se sienten afectados por el proyecto porque se correría el riesgo de que los residuos de la bomba de gasolina se filtren en la montaña y contaminen la represa.

“O sea lavadero de carros, los desperdicios, acumulación de gases tóxicos, todo eso va a dar al río y, por ende, al embalse San Rafael”, aseguran.

Pero el problema no sería sólo para los pobladores de La Calera sino para los de Bogotá, por eso quieren garantizar la protección del agua.

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, administradora del tanque de almacenamiento del agua, aseguró que el proyecto pondría el peligro del 70% del caudal demanda Bogotá e invitó al alcalde de La Calera para que haga un estudio de impacto ambiental.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca también se opuso al proyecto y aseguró que aún están a tiempo de reversarlo.

“No es compatible para esa clase de construcciones ya que (…) sólo es posible la construcción de vivienda unifamiliar rural aislada”

La licencia que aprobó la alcaldía dice que la construcción cumplió los requisitos. Sobre el tratamiento de los residuos su explicación fueron tres X…

“XXX el cual no generará vertimiento”

Álvaro Venegas, el alcalde de La Calera, dijo que revisará el otorgamiento de la licencia pero aclaró que su subalterno ni siquiera lo consultó.

“Estos trámites que corresponde al Secretario de Planeación, el alcalde no fue consultado, no tenía por qué hacerlo, pero ya di instrucciones precisas para que se revise el tema”, agregó el Alcalde.

William Jiménez, el secretario de Planeación que le dio el visto bueno a las obras, renunció hace pocas semanas: “Si hay que tomar alguna decisión porque afecta el tema ambiental, incluido el embalse de San Rafael, se tomarán las decisiones que corresponda porque a todos nos preocupa que se llegara a afectar”.

Los habitantes del sector también alertan porque la bomba quedaría exactamente en una curva de alto peligro.

Aunque las obras de la estación de gasolina no se han iniciado, los campesinos de La Calera continuarán manifestando hasta que se suspenda la licencia.