Roberto Fonseca, empleado de uno de los predios de la finca ‘La Diana’ en el corregimiento de Sapzurro, Acandí, Chocó, cuya propiedad reclama el magistrado del Tribunal de Cundinamarca José María Armenta, recibió visiblemente molesto al inspector de Policía del municipio.

La diligencia se desarrolló el pasado 19 de diciembre de 2015. El inspector Camilo Cortés Córdoba llegó acompañado por un agente de la Policía para su protección.

“Es que ahí es donde yo le digo, el magistrado no aparece en ningún papel”, afirmó Camilo Cortes.

Camilo Cortes le notificó al capataz de Armenta que procedía a sellar la obra porque el magistrado no aparece en las escrituras del predio en donde pretende levantar la construcción. El señor Fonseca inmediatamente llamó al togado.

Minutos después el inspector inició el acordonamiento de la obra en Sapzurro que está construyendo el magistrado Armenta en un predio que, según una sentencia de la Corte Constitucional, no es del juez sino de ella.

Zoyla Piedrahita dice que “él va a mis terrenos como si fueran suyos, él da órdenes de que me saquen, da órdenes de que me quiten los mojones, da órdenes de que me pongan cercas”.

Zoyla Piedrahita, con los documentos, escrituras y mapas en sus manos, agregó que el magistrado Armenta le quiere quitar sus tierras porque desde allí nace el agua que suministra del líquido a todo el corregimiento.

“Las aguas que alimentan al corregimiento de Sapzurro están en la propiedad mía, porque es mi propiedad, yo la compré y yo la poseo”, dijo Piedrahita.

Cuando el inspector Cortes terminó se sellar la construcción de Armenta, el vigilante de la obra le pasó por teléfono al magistrado.

El magistrado Armenta inició la llamada increpando al inspector por estar supuestamente a favor de terceros y no de él. “Si está en su poder para los terceros… para los que no sean dueños, pero a mí no me pueden prohibir entrar a mi finca, a mi propiedad” dijo Armenta.

Cortes respondió que él no estaba restringiendo el paso al predio sino que debía poner las cintas amarillas hasta que se presenten las escrituras que comprueban que dicho terreno sí es del magistrado.

Segundos después, el magistrado Armenta expresó su molestia porque considera que el inspector de Policía está al servicio de la señora Zoyla Piedrahita y en contra de él. “La vieja loca esa Zoyla y otros tantos, entre ellos, un Rafael Gómez Rocha, le pregunto, precise, si el certificado de libertad dice cualquier de esos terceros que están perturbando”.

El funcionario de Acandí le reiteró al magistrado que estaba cumpliendo con su deber y que debía entender que él no era el dueño, según las escrituras.

En la comunicación el magistrado José María Armenta también señaló que el alcalde de Acandí se había comprometido con él a no desarrollar esa diligencia.

La señora Piedrahita considera que el magistrado Armenta está aprovechando su investidura para presionar decisiones a favor de él. “Yo no me explico qué tiene ese señor conmigo”.

El magistrado repitió tres veces en la llamada con el inspector Cortes, calificativos contra la señora Zoyla Piedrahita.

En marzo de 2014, el columnista Daniel Coronell reveló que el magistrado José María Armenta se auto-escrituró parte de ese predio en Sapzurro como pago por su intervención en un litigio que él perdió, razón por la cual ni él ni sus clientes podrían presentarse como dueños.