Yuberjen Martínez, el boxeador que ganó medalla de plata en los Olímpicos de Río, es orgullo de todos e ídolo del pueblo en que entrenó, Chigorodó, en el Urabá antioqueño. Pero mientras todos lo aplauden, nadie le conceden su deseo más elemental: la construcción de escenarios deportivos para su tierra, en donde puedan entrenar todos los chicos que lo quieren imitar.