Gracias a Qué tal esto un jubilado de Cali se salvó de ser extraditado. Después de que su historia fue expuesta aquí, la justicia colombiana y de Estados Unidos revisaron el caso y descubrieron que el hombre recluido en Cómbita y con un pie en el avión, sólo era un homónimo del delincuente buscado.Él ya está en su casa, pero hace unos días otro despacho judicial lo llamó a responder por un delito de su tocayo. Ante la terrible posibilidad de volver a la cárcel, volvió a decir: Qué tal esto.
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Antonio Ulises Cortes inició una batalla jurídica contra  su extradición desde el 12 de abril del año pasado. Siempre dijo que él no era la persona a la que estaban buscando las autoridades estadounidenses.

 “Esto es el colmo,  perdóneme pero esta vaina a mi me ha afectado mucho.

Nadie le creyó, le mandó cartas al Fiscal General, al Procurador y al Gobierno pero no obtuvo respuesta… inclusive se lo dijo a los mismos agentes de la policía que lo capturaron.

 “Ustedes están equivocados porque yo no tengo nada que ver en esas cosas”.

Según su relato, las autoridades se equivocaron de extraditable por su nombre y por la casa en que vivió, porque al momento de su captura preguntaron por otro Antonio y se confundieron de casa, porque en la que lo buscaron ya no era de él y el nuevo dueño ya la había reformado.

 “Él tumbó la casa, hizo una mansión que duró dos años y pico haciéndola. Me imagino que cuando los agentes vieron semejante mansión dijeron: este es el que estamos buscando».

Como si fuera poco, en Colombia y mas exactamente en Cali, le iniciaron otra investigación, por los mismos hechos y con base en la solicitud de extradición.

 “Dios mío, a mi quién me ha metido en esto?, porque yo no he hecho nada»

Sus amigos del barrio chiminango en Cali, confirmaron su versión, ellos no creyeron que este pensionado del Banco Popular de Cali, quien estaba tramitando su jubilación, cuando fue detenido, fuera la mano derecha de Wilmer Varela, alias Jabón.

 “Aquí en este país, primero se detiene y después se investiga”.

Después de que su historia fue contada en Qué tal Esto, oficiales antinarcóticos de la embajada de Estados Unidos en Colombia y el Fiscal General de la Nación, Mario Iguarán revisaron su caso y determinaron que Antonio Ulises dijo la verdad y al verificar que el narcotraficante buscado era otro, la Fiscalía en Estados Unidos declinó su solicitud de extradición y ordenó su libertad.

 “Mi hijo no creía, yo tampoco de la felicidad que nos embargó.

Tras recobrar su libertad, regresó al barrio Chiminango en Cali, todavía no podía creer que estaba en casa.

 “Eso fue una gran alegría, la notificación de mi libertad”.

Días después Antonio empezó a rehacer su vida, a recuperar los 11 meses que perdió en la cárcel de Máxima seguridad de Combita por una equivocación. Reanudar el trámite de su jubilación y su deporte favorito.

 “Voy a seguir haciendo mi deporte, mi ciclismo”.

Pero cuando Antonio Ulises se salvó de ser extraditado injustamente y pensó que ya había terminado su vía crucis, fue citado a la Fiscalía Especializada en Cali, por un proceso que le iniciaron por lavarle los activos a los narcotraficantes por los que fue capturado con fines de extradición.

 “En el mismo momento en que Estados Unidos cancela mi extradición, automáticamente tenía ser precluído de esa acusación de lavado de activos y no lo ha hecho y no se por qué”.

Como sigue vinculado a la investigación que le iniciaron en Colombia, no puede salir de Cali, por temor a ser capturado nuevamente.

 “A irme por allá, acostarme en el río lo que sea».

Aunque Estados Unidos declinó la solicitud de extradición y que el Fiscal General ordenó la libertad porque se equivocaron de mano derecha de Jabón, en Cali el fiscal le dijo que tenía que seguir adelante con el proceso

«Me dijo: es que tengo una duda, tengo algo por aclarar. Le digo que aclarar sobre quien, sobre mí?. No tiene nada que aclarar».

Esta semana cuando fue nuevamente a insistir en que debían precluir o archivar su caso, se enteró que el Fiscal de Cali, ordenó enviar su proceso a Bogotá.

“En estos momentos el fiscal me dijo que lo iban a trasladar a Bogotá… Dr. Yo necesito que usted me colabore porque si lo trasladan para Bogotá yo no tengo medios para irme a Bogotá cuando de pronto me citen”.

Ahora le queda más complicado defenderse, porque si sale de Cali, puede ser detenido y otra vez tendría que vivirla tragedia de la cárcel, por eso sólo espera que otra vez el Fiscal General revise su caso y que por fin pueda Mostar su bicicleta en paz, y salir de Cali a visitar a sus amigos y familiares sin el temor de volver a una cárcel injustamente.