La expectativa por los biocombustibles ha sido prosperidad para unos y pobreza para otros… En el último caso están los habitantes de la Hoya del Río Suárez, doce municipios en Santander y Boyacá, donde supuestamente se iba a construir un mega proyecto para la producción de alcohol carburante… Hace cuatro años les prometieron que en seis meses la planta estaría funcionando, por eso se pusieron a sembrar caña por montones, pero hoy el proyecto sigue siendo sólo eso y, en cambio, la región se empobreció por la sobre-producción… ¡Qué tal esto!

El 22 de diciembre del 2004, hace ya 43 meses, los habitantes de la Hoya del Río Suárez recibieron esperanzados una importante visita.

Ese día, el presidente Álvaro Uribe Vélez puso la primera piedra del megaproyecto para producir alcohol carburante a partir de la caña panelera.

Las cifras sembraron la esperanza. Por fin el negocio de la panela les iba a mejorar las condiciones de vida.

“Con la construcción y puesta en marcha del complejo agroindustrial Alcol Río Suárez, la vida comenzará a cambiar para cerca de 17.500 familias campesinas que habitan doce municipios involucrados en el cultivo de la caña” …

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El Presidente Uribe resaltó el espíritu luchador de los campesinos de la zona

“Esto está situado en el corazón del país. Y tiene una cosa fundamental: aquí hay una condición humana de trabajo y de patriotismo probada desde la revolución comunera. No creo que necesite más período de prueba”.

Y los entusiasmó… “Vengo a entusiasmarlos con este proyecto, a ofrecerles todo el apoyo del Gobierno, con realismo, con optimismo, con entrega, con devoción, con compromiso, pero con realismo”….

La realidad no correspondió a esas palabras. Hoy, casi cuatro años después, el proyecto no ha pasado de la primera piedra, la placa no está y el lote está abandonado sin más que una valla en blanco…

“Dijeron que por muy tarde, en seis meses estaba funcionando… y no ha funcionado… que esto estaba para armarlo, que sí se hacía y nunca han dicho que no se arma”…

“No podíamos hacerlo más rápido por una sencilla razón. Cuando se hizo la inauguración, en ese momento no había absolutamente nada”…

La sorpresa ha sido para todos. “Sorprendió a todo el mundo, al presidente, al ministerio”….

La verdad es que ese día, cuando se puso la primera piedra, el proyecto de la gran planta de alcohol carburante no era más que una ilusión…

“La información que había en ese momento no permitía construir la planta, la infraestructura agronómica era prácticamente inexistente y la parte técnica apenas se estaba empezando a hacer” Y con esto, los perjudicados han sido los campesinos.

El entusiasmo por el proyecto disparó los cultivos y con ello los precios de la caña y la panela se cayeron.

“Qué ocurre ahora? Que hubo superproducción de panela, por una competencia prácticamente desleal, en el evento de que con la caña que se iba a producir alcohol se está produciendo panela”.

“En el modo que el precio se baja, el precio nos baja en lo que nos pagan los patrones”

La empresa que recibió el proyecto ya terminó el estudio de factibilidad, consiguió importantes inversionistas internacionales y anuncia un relanzamiento con bombos y platillos para el 25 de septiembre próximo…

“Será un proyecto moderno, en el Valle se demoraron once años y aquí en tres años lo logramos…etc”

Pero los campesinos, con sobradas razones, ya no lo creen…

“Esa piedra se perdió. Yo no sé si ustedes la verían, pero yo no la he vuelto a ver”…