Javier Antonio López fue conocido en la localidad de San Cristóbal de Bogotá como el Padre Javier. Presentado como clérigo de la iglesia anglicana, se afamó hace dos semanas porque algunos de sus feligreses lo denunciaron por quedarse con 147 mil pesos que le pidió a cada uno de los 900 fieles que creyeron que con solo ese dinero él les conseguiría casa propia.

Pero el supuesto sacerdote anglicano se hizo más popular la semana pasada. El religioso resultó ser un reconocido soberano porque hace dos años fue coronado en Barranquilla.

Javier se arrepintió y confesó que no es sacerdote. “… Bautizos no porque no estoy autorizado para hacer bautizos ni lavatorio de pies como muchos vídeos han mostrado porque tampoco puedo hacer un lavatorio de pies; yo lo único que hacía era lo que cualquier persona que tiene a Dios en su corazón que es orar por las demás personas, bendecir un agua bendita como funciones de un diácono”

También admitió que no es ningún clérigo de la iglesia anglicana como creyeron sus fervientes seguidores. “No soy sacerdote de la Iglesia Anglicana, soy diácono de la Iglesia Anglicana Libre que se encuentra en la ciudad de Bogotá”, dijo Javier.

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Pero no se sabe dónde porque no aparece ni dirección ni teléfono. También confesó que se quedó con una plata pero que no era tanta.

“Voy a devolver el dinero, voy a empezar un proceso de conciliación donde estaré respondiéndole a cada una las personas por su dinero, no por los 150 millones ni por los 30 mil millones ni por todo eso porque no tengo ese dinero”, dijo Javier.

Dijo que el dinero que pidió era para una fundación que él creó para ayudar a los pobres. “La gestión de esos 144.000 pesos se hacía en papelería, documentación, los eventos que yo les hacía, capacitación a los desplazados reuniones, ayudas…”.

La señora Constanza Plazas fue una de las colaboradoras más cercanas del entonces padre Javier. Ella, confiando en las virtudes celestiales del supuesto cura, recibió parte de la plata de los crédulos que creyeron en el milagro de casa por 147 mil pesos.

Javier agregó que está dispuesto a devolver la sotana pero jamás la corona que lo identifica como rey momo del carnaval gay de Barranquilla 2015.