El río Magdalena durante mucho tiempo arrastró personas asesinadas a Puerto Berrío. Casi 200 seres humanos que nadie reclamó nunca y cuyas muertes se quedaron en la impunidad. Lo curioso es que la gente de Puerto Berrío, cuyo cementerio se llenó de NNs, ahora los venera y les pide milagros. Incluso los adoptan cuando les conceden un deseo. Muchos fieles han obtenido su milagro, pero estas víctimas no. Han pasado años, sin que la justicia logre siquiera saber el nombre de los asesinados. ¡Qué tal esto!
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Por tradición Puerto Berrío es considerado uno de los municipios más religiosos y piadosos del país.

 Pero acá el santo más venerado no es el Espíritu Santo. Se trata de San N.N. o mejor dicho: los más de 200 cadáveres que descansan en el cementerio del pueblo y que nadie reclamó.  

Por años en las aguas del Río Magdalena, hubo temporadas de macabras subienda en donde sólo nadaban cuerpos, víctimas de la violencia, que llegaban hasta el puerto.  

La mayoría sin identificación, ni familia que los pidiera… Razón por la cual, en el pueblo muchos decidieron empezar a adoptarlos.

Así lo recuerda Don Arnulfo, quien ha enterrado a todos los NN de Puerto Berrío.  

Los sacan del anonimato, los bautizan y los hacen suyos, porque creen que tiene más poder el alma de alguien que nunca conocieron, a la hora de hacer milagros.  

Por eso, en Puerto Berrío desde hace mucho tiempo los NN son los muertos más apetecidos.   A tal punto que cuando el río no traía muchos.    

Como si se trataran de valiosas mercancías, los marcan. Otros, con mejor suerte como Milagros, Moises, Andrés o Antonio, vuelven a tener un nombre y hasta lápida.    Acá poco importar que clase de personas fueron en vida.  

Lo cierto es que según ellos, los NN nunca les ha fallado   Prueba de ello son las innumerables historias que dan fe del poder atribuido a los NN y que han llegado hasta oídos de Rogelio, el marmolero del pueblo.  

MocaMoca, como lo conocen en el pueblo, nunca desampara a su Sonia ni a ningún NN del cementerio, los conoce a todos y sabe quien es quien.  

Hoy en Puerto Berrío, para quienes quieren adoptar un NN, la situación es otra.

 El río no volvió a traer cuerpos.   En el cementerio por estos días solo queda un NN, llegó el pasado 15 de enero y hasta la fecha espera paciente a que alguien en Puerto Berrío lo adopte.