Aunque ya cumple dos semanas de haber muerto, Alirio Timón no ha podido descansar en paz. Su familia lo envió desde Granada, Meta, a Bogotá, para que fuera cremado, pero en el cementerio simplemente no le creyeron a los documentos con los que fue remitido. Mientras la familia trataba de solucionar el problema burocrático, el muerto desapareció. ¡Qué tal esto!

Alirio Timón tenía 49 años y vivía en el municipio de Granada – Meta hasta el pasado 6 de mayo cuando la muerte lo sorprendió en el hospital del pueblo.

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  “Me llamó mi sobrino, me dijo, tía le tengo malas noticias que murió Alirio”.

Ese día su familia contrató los servicios de la funeraria Fátima para que trasladaran el cuerpo a Bogotá y se encargar de los preparativos para el sepelio.

“Yo viajé allá, no pudo la mamita ni la hermana porque son de escasos recursos”

En la funeraria permaneció los siguientes tres días en velación, hasta el viernes nueve de mayo partió rumbo a cementerio para ser cremado.

“Sale el cortejo fúnebre y de la iglesia nos desplazamos al cementerio.”

Desde ese instante comenzaron los problemas para la Familia Timón.

“En ese momento en el cementerio del sur nos revisaron los papeles y lo devuelven porque esos papeles son de dudosa procedencia.”

“Que eso papeles son falsos, sabrá Dios cómo lo mataron y lo viene a traer acá”

“Nosotros pagamos, los papeles son legales, él murió, no fue que lo mataron”

La administración del cementerio les dijo que tampoco podía recibir el muerto.

“Salió el señor de la funeraria que no lo recibían, cómo así otro paseo”   

Ahí comenzó otro viacrucis para los Timón y para el cadáver del hijo mayor de doña Paulina por varias instituciones de la capital, buscado una solución para que cremaran el cuerpo y así darle el último a dios. Pero todo fue vano.

“Nos fuimos con el cuerpo para secretaría de Salud, estuvimos en La Fiscalía y tampoco, nos tocó devolvernos a las cuatro en pnto para el cementerio y allá tampoco solucionaron nada”.

Así que la funeraria optó por buscar su propia solución.

“Me tocó dejar el cadáver en el suelo de la capilla”

 “En la puerta”

Y desde ese instante ni la funeraria ni la familia supo de la suerte del cuerpo del finado Alirió.

“El muerto quedó en el anden de la capilla… ahí quedó eran las 11:55 de la noche”

 “Sabrá Dios que le hicieron porque no sabemos nada”

 “No sabemos que pasó con el muerto.”

Desde ese momento Doña Paulina y su hija lo buscaron  y sólo hasta que una cámara de Noticias Uno hizo presencia ayer en el cementerio, apareció.

Pero ellos no tiene la certeza de que en está bóveda este su ser querido.

“No sabemos si está ahí no nos consta”

El cementerio argumenta que la única explicación para que hasta la fecha no se haya podido cremar el cuerpo es porque éste no falleció por causas naturales.

“Los documentos quenos llegaron, manifgientan que fue muerte violenta”

Pero otra cosa dice el certificado de defunción elaborado por el médico de turno del Hospital de Granada

“Muerte natural fue un paro cardio respiratorio”

Y la licencia de cremación expedida por la secretaría de Gobierno del municipio de Granada, donde certifican que la muerte no fue violenta.

“Es natural ese es el formato que manejamos acá”

Por eso los Timón exigen que el cementerio les devuelva a Alirio hecho cenizas.

“Que me lo tiene que cremar lo más pronto posible”

Cremación que por el momento depende de lo que determine un juez de la república, porque  el muerto hace parte de un proceso penal, del que espera su familia no tarde más de los acostumbrado como suele suceder en los juzgados para que  el muerto no se quede perdido en un expediente judicial.