El 1 de junio de 2005 a esta casa en el barrio Rojas Trujillo de Neiva le cayeron dos desgracias encima.

Una fue la avioneta, que destruyo dos casas más, dejo muerto un miembro de la tripulación y tres heridos, incluyendo al abuelo

La otra, el pleito que se les vino encima para poder reclamar el dinero del seguro de la avioneta y arreglar la casa, que hoy tres años después, sigue en ruinas y sin techo, a pesar de que las dos de al lado ya fueron arregladas.

Publicidad

Resulta que en la casa de Catalina no solo vivía su familia, también la del abuelo y la de su hermana, y ahora cada una de las tres pretende que le paguen por aparte.

Ahí vino la otra desgracia, como no se han puesto de acuerdo la casa sigue destechada, y los enceres a la intemperie.

Al abuelo que vivió ahí toda la vida, lo tuvieron que sacar de su casa para esperar en otro lado que por fin le llegue su platica.

Las dos hermanas, en cambio no se mueven de la devastada vivienda.

Y cada una por su lado exige indemnización.

El tiempo, y los aviones siguen pasando por la casa de los Caviedes, como pasan de largo, la lluvia, el viento y hasta los ladrones.

Y mientras tanto la aseguradora y la aerolínea con la plata en la mano sigue metida en un litigio que como pocos en Colombia no busca encontrar un culpable para que pague sino un solo damnificado que reciba la platica.