Chiquita Brands, luego de reconocer sus pagos a los paramilitares en Colombia, se fue del país, pero sigue negociando su banano con los mismos… Raúl Hazbún, alias Pedro Bonito, sacó de sus fincas a 25 familias de Urabá, y hoy produce allí banano de exportación para Chiquita… A instancias de la actual Vicepresidencia de la República, las víctimas se reunieron con los victimarios y les pidieron perdón al paramilitar y a sus representantes. ¡Qué tal esto!

Epifanio Antonio Arboleda, condenado a prisión como gerente de la empresa a través de la cual Chiquita Brands financió durante 7 años la ocupación paramilitar de Urabá fue el organizador de esta reunión. Su vecino es la mesa fue Felipe Echeverri, quien acompañado por tres jefes paramilitares obligó a los campesinos a pagarle 580 millones de pesos a la banda de Raúl Hasbún…

Y la anfitriona de la reunión en su mamá, Rosalba Zapata, quien funge actualmente funge como poseedora de la tierra de 22 familias despojadas por el Bloque Bananero… Como resultado de esta reunión, organizada por la Vicepresidencia de la República, las víctimas le pidieron perdón al jefe paramilitar Raúl Hasbún y sus emisarios.

"Estamos buscando realmente una concertación con el señor Hasbún, porque hasta la cárcel lo hemos ido a visitar y nuestro proceso con él es que nos ayude a devolvernos la  plata que le pagamos, que es lo único que nosotros pedíamos. Nosotros con él estuvimos hablando”.

El grupo de víctimas está dividido: algunos aceptaron la propuesta de Rosalba Zapata, avalada desde la cárcel por Raúl Hasbún, según la cual no habrá más presiones, les comprarán banano para seguir vendiéndoselo en puerto a Chiquita Brands y les pagarán los impuestos atrasados, pero no les devolverán el dinero que las AUC les quitó en cuotas mensuales…

“y es lo que se dice hoy en día: busquemos la concertación de nuestros conflictos. Y hoy públicamente se lo digo a Don Felipe, qué pena con usted, pero realmente le pedimos perdón".

El otro grupo lo componen las familias que no aceptaron el trato de Hasbún y sigue viviendo bajo fuego.

Los abogados que han conducido el reclamo de los despojados, fueron el blanco de un encendido discurso del jefe de control interno del Incoder, quien asegura que lo mejor frente a esa entidad, es no tener abogado.

Los abogados a los que se refiere el funcionario de Incoder, denunciaron a Don Felipe y a su mamá, por despojo, desplazamiento forzado y concierto para delinquir, pero al cabo de tres movimientos del proceso hechos por el director de Fiscalías de Medellín, Guillermo Valencia Cossio, hoy sólo tiene en su contra una acusación por estafa, porque además, las tierras por las que los paramilitares les cobraron a sus víctimas, eran baldíos de la Nación.

Aunque los enviados del gobierno desde Bogotá disfrutaron de la hospitalidad de Rosalba Zapata y su hijo…

Los abogados de las víctimas disidentes no creen que el proceso esté perdido.

Pero saben que, aunque Chiquita Brands haya confesado sus pagos a los paramilitares, sigue negociando su banano con los mismos.

Y que quien no acepte el negocio que alias Pedro Bonito les planteó en su visita a la cárcel no podrá seguir vendiendo banano de exportación…

“y es lo que se dice hoy en día: busquemos la concertación de nuestros conflictos. Y hoy públicamente se lo digo a Don Felipe, qué pena con usted, pero realmente le pedimos perdón".

De hecho creen que la Fiscalía perdonó a Don Felipe y un juez de ejecución de penas al tesorero del Bloque Bananero, al que sin que se conozca su padecimiento le concedió por cárcel la plantación de banano para Chiquita Brands, en las tierras que Raúl Hasbún le quitó a los campesinos de Urabá.