El Alzheimer sigue siendo la gran amenaza de las poblaciones que envejecen. “Claramente la enfermedad de Alzheimer es una problema de salud pública y así ha sido considerado en los servicios de salud de los países desarrollados, particularmente en aquellos países en los que la expectativa de vida al nacer va incrementándose con el paso del tiempo”, indica el neurólogo y profesor de la Universidad Nacional, Rodrigo Pardo Turriago.

Y agrega que, “esta es una fecha para llamar la atención de todos los pueblos y comunidades tratando de centrar un poco el esfuerzo en mejorar el bienestar”.

Por otro lado se deben plantear alternativas de tratamiento desde una perspectiva comunitaria, social, familiar, ya que, aunque se entienden los mecanismos moleculares de la enfermedad, los procesos biológicos que explican los síntomas, aun no hay una cura. Así lo afirma el especialista.

“Debemos decir algo claramente, no existen medicamentos que curen el Alzheimer y eso debe decirse, se dispone de algunas sustancias que retardan un poco el declinar de la actividad intelectual en los pacientes enfermos pero no existen pastillas que mejoren la memoria, tenemos que ser cautelosos al advertir esto como quiera que se ofrecen miles de productos con propiedades mágicas que no resuelven el problema”.

Finalmente sostuvo que “los especialistas tenemos la obligación de hacer un diagnóstico correcto y oportuno, tratar todas las enfermedades asociadas y procurar evitar complicaciones. Si es posible pero fundamentalmente facilitar la obtención de bienestar. Las familias deben rodear a sus enfermos dándoles afecto, acompañamiento, bienestar, tratando de recordar lo que ellos ya no pueden recordar”.

Ximena Bedoya – CM&