Esta semana se conocerá un dato que puede incidir en la campaña electoral. La Registraduría, encargada de contar los votos en las elecciones pero, también, de certificar la veracidad de las firmas de ciudadanos que respaldan a unos candidatos, tendrá listo el informe sobre ese examen y es probable que haya sorpresas.

El aspirante presidencial que mayor número de firmas presentó para las elecciones de este año fue el exvicepresidente Germán Vargas Lleras. Llegó a la Registraduría con más de 5 millones 800 mil rúbricas.

El aspirante Alejandro Ordóñez también presentó muchas cajas que contenían 2 millones 200 mil firmas, una cifra nada despreciable.

Sin embargo y de acuerdo con las revisiones oficiales, ambos candidatos, Vargas Lleras y Ordóñez, tendrían una noticia que no los haría sonreír: Más del 30 por ciento de las firmas presentadas por cada uno de ellos, sería inválida. Es decir, no se podrían contabilizar como reales, por defectos en los datos aportados por quienes llenaron los formularios, un millón 740 mil firmas  por Vargas Lleras, y 660 mil firmas por Ordóñez.

Aunque esa disminución no les quita la posibilidad de seguir aspirando a la Casa de Nariño porque aún con el descuento, superarían el mínimo exigido, sí se puede generar malestar político y social por la que sería una falta de rigor en las campañas de quienes quieren dirigir la Nación.