Felices sueños

El senador Hernán Andrade es uno de los conservadores más conocidos del Congreso pues ha hecho carrera allí desde 1998, es decir, hace 18 años.

Pese a ser un político tradicional, de aquellos que se llaman caciques electorales porque mantiene sus votos cautivos, Andrade se ha granjeado la amistad de los congresistas de los otros partidos por su carácter amable; y la simpatía de algunos periodistas porque accede a contestar sus preguntas aunque estas sean incómodas.

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Como viejo zorro del parlamento que es, Andrade nunca había sido sorprendido fuera de base pero el momento llegó, en una de las últimas plenarias del Senado, antes de irse de vacaciones, se quedó profundamente dormido. La discusión que sus colegas estaban dando, no le interesó para nada a juzgar por su cómoda posición, con silla ergonómicamente reclinada y manos en el bolsillo para conservar el calorcito del cuerpo.

Ay, doctor Andrade, el ausentismo que tanto les critican a ustedes no solo se define por falta de presencia física en el recinto sino también, de presencia astral: su espíritu definitivamente debía estar en otro planeta.

Los recuerdos y la justicia

En estas históricas imágenes (ver video) de nuestra televisión de hace por lo menos 20 años, se ve al animador de programas de entretenimiento Julio Sánchez Vanegas, de la empresa JES, con el también famoso presentador de Estados Unidos, Donald Trump, en uno de los eventos de Miss Universo.

De esa época también era el famoso noticiero QAP que contaba, en su nómina, con periodistas tan vigentes como Inés María Zabaraín y Jorge Alfredo Vargas, entre otros.

Y el influyente noticiero 24 Horas, de propiedad del sacrificado líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, que presentaban María Elvira y Adriana Arango.

Así como el noticiero Criptón, una de cuyas socias era la también inmolada Diana Turbay, hija del fallecido presidente Julio César Turbay.

Estos recuerdos cobran importancia hoy porque acaba de conocerse una sentencia del Consejo de Estado en que esta corporación les niega a todos estos programadores que demandaron a la Nación, sus pretensiones de recibir una indemnización en dinero por los daños que habrían sufrido cuando el ministerio de Comunicaciones no les prorrogó los espacios televisivos que tenían sus empresas, en 1997.

De acuerdo con la decisión, los demandantes no habían adquirido derechos sino que solo tenían una expectativa y esta no le genera obligaciones al Estado. Seguramente nadie cuestionará el fallo, salvo por el largo tiempo, casi dos décadas, que se tomó la Justicia para proferirlo.

El oso de la senadora del oso

Un trino irreflexivo de la senadora uribista Paloma Valencia puso a trabajar a los usuarios de las redes sociales que reaccionaron de inmediato a su mensaje.

El trino iba acompañado con dos fotos, una en que se ve a un oso señalado por la senadora Valencia con una flecha puesta a mano, y a cierta distancia, una vaca. La segunda fotografía es un primer plano bastante desagradable, de una parte de la vaca mordida presuntamente por ese oso.

Las respuestas fueron inmediatas, unas de rechazo, otras de burla. El primero en contestar fue el organismo encargado de los parques naturales.

Otros internautas llamaron la atención sobre cuáles son los invasores del campo, en defensa del hábitat de los osos.

Unos más lo tomaron a broma aludiendo indirectamente a una vieja propuesta de la senadora Valencia en el sentido de separar territorialmente a la población indígena de su departamento, del resto de los habitantes.

Y los demás, fueron simple chiste.

Muchos montajes con fotos, caricaturas y videos de osos continuaban llegando a la cuenta de la Senadora cuyo mensaje, por la falta de una simple coma se interpretó como si ella le estuviera reclamando indemnización por daños al oso de anteojos que atacó a la vaca. Una lección de ortografía le viene bien a cualquiera, sobre todo si uno quiere ser un congresista beligerante.