¿Con escolta o con ‘esclavo’?

La firmatón uribista contra el proceso de paz entre el gobierno y las Farc que empezó en todo el país, se veía muy organizada con instalación de mesas en sitios públicos y con los partidarios del expresidente haciendo juiciosamente fila para poder estampar su nombre en las hojas que están dispuestas para ese fin.

En Bogotá, varios de los senadores de la bancada del Centro Democrático, estuvieron en los puestos de firmas impulsando el movimiento que su jefe denominó resistencia civil.

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Entre los congresistas que asistieron al puesto de la calle 85, del norte de la capital, estaba el senador Everth Bustamante que, para más señas, fue militante del grupo guerrillero M- 19 y quien, después, dio la vuelta canela y terminó en la ultraderecha política.

Paradójicamente y a juzgar por una fotografía en que un escolta de Bustamante sostiene detrás suyo y como si fuera un esclavo, un paraguas para que su jefe no sea tocado por la lluvia, el político no solo renegó de su tendencia política sino también del principio de igualdad para todos los ciudadanos.

La foto fue enviada por un bogotano indignado.

Restricciones a la libertad de información

Hace unos días el presidente de la Federación de Ganaderos José Félix Lafaurie vetó a Noticias Uno y su periodista del área judicial Guillermo Gómez a pesar de que nuestro equipo no estaba invadiendo ningún sitio particular. Por el contrario, el incidente ocurrió en plena vía pública.

Y esta semana, su esposa y compañera política en el uribismo, la representante María Fernanda Cabal actuó de la misma manera con la periodista del área política, Andrea Díaz.

Con mala cara y actitud evidentemente agresiva, la congresista Cabal también quiso impedir que nuestra cámara grabara en otro lugar público: un pasillo del Congreso de la República.

La periodista argumentó sin dejarse intimidar.

Pese a la afirmación de la representante, su esposo se encontraba en el debate sobre tierras al que ella creía que Noticias Uno no había asistido. Finalmente la reportera la despidió con cortesía.

La congresista uribista dio la vuelta y se fue seguida por su grupo de colaboradores entre quienes estaba una señora que se veía entre avergonzada y atemorizada. Las malas maneras y el lenguaje subido de tono de la representante Cabal son legendarios. Los de su esposo también. Pero por bravos que sean no pueden impedir el ejercicio libre del periodismo en Colombia ni la grabación de nuestras cámaras, al menos en los espacios que no sean de propiedad privada.

Concejal desubicado

Mientras los sindicalistas de la Empresa de Teléfonos de Bogotá se manifestaban en las afueras del Concejo para expresar su desacuerdo con la venta de la entidad, y adentro los cabildantes discutían los alcances de esa trascendental decisión hace 15 días, algunos que debían estar interesados en los destinos de la capital, se dedicaban al ocio.

El concejal Julio César Acosta, de Cambio Radical, se apoltronó en su curul y se concentró en lo verdaderamente importante para él: el partido de la final de la Copa Uefa Europa League que disputaron los equipos de Sevilla y Liverpool.

El concejal Acosta que ha estado involucrado en varios líos que afectan su imagen no parece preocuparse por esta, a juzgar por su actitud desenfadada y totalmente ausente del recinto y de lo que se decía allí.
Tal vez creyó que cuando los sindicalistas de la ETB gritaban, lo hacían para celebrar los tres goles que el Sevilla le metió a su rival de Liverpool. Como dirían los niños a sus compañeros de colegio, ubícate Acosta.