A los polémicos senadores Bernardo ’Ñoño’ Elías y Musa Besaile, y al excongresista Otto Bula, los une algo más que el sitio en donde nacieron, Sahagún, y los escándalos de corrupción.

Mientras al Ñoño y a Bula les tocó compartir hasta hace unos días, lugar de reclusión, y los agentes del CTI buscan por toda Colombia a Besaile para conducirlo, también a la cárcel, los tres tendrán que enfrentar al tiempo, los procesos penales y el de pérdida de investidura de su calidad de parlamentarios.

Bula es más conocido como lobista de adjudicación de multimillonarios contratos públicos. Pero fue suplente durante dos periodos en el Congreso, del condenado parapolítico senador Mario Uribe, primo del expresidente Álvaro Uribe.

 Los escándalos los pusieron en la mira de la opinión pero al parecer, no en la de sus colegas congresistas ni en la del Consejo de Estado.

Silenciosamente hace trámite en el Capitolio un proyecto de ley para reformar la figura de la pérdida de investidura y hacer lento y casi imposible el trámite para quitarle la categoría de congresista a quien sea demandado en el Consejo de Estado.

Ese proyecto que cuenta con la aprobación de la Comisión Primera del Senado en tercer debate, establece dos instancias para la discusión sobre estos casos y lo que antes se examinaba en sala plena, ahora tendrá una sala de cinco magistrados de los cuales solo tres podrán decidir la suerte del parlamentario. Además, el demandado tendrá derecho a apelar y también a usar la tutela si el fallo lo desfavorece. En total, tendrá cinco instancias en lugar de una.

Así que el Ñoño, Musa Besaile y Otto Bula pueden estar tranquilos por ese lado.

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