Los acuerdos que hicieron cinco partidos políticos —el Centro Democrático, el Partido Liberal, Cambio Radical, la U y el Partido Conservador— para rotarse las mesas directivas de plenaria y comisiones durante los cuatro años de este Congreso, no solo garantizaba la presidencia del Senado para el barranquillero Arturo Char, sino las presidencias de las comisiones, así: la Primera, sobre asuntos constitucionales, será presidida por el Partido Liberal. La Segunda, seguridad nacional y relaciones internacionales, al Partido Conservador. La Tercera, de asuntos económicos, la presidirá Cambio Radical. La Cuarta, de temas presupuestales, será presidida por el Centro Democrático. La Quinta, de temas energéticos, también estará en cabeza del Partido Liberal. La Sexta, telecomunicaciones, educación y transporte, le corresponde al Centro Democrático. Y la Comisión Séptima, de temas laborales, será del Partido de la U.

Algunos congresistas dicen socarronamente que lo bueno de elegir a Arturo Char es que al fin le van a conocer la voz. En sus largos años de senador, ¡jamás lo han oído!