A pesar de que la Cámara de Representantes sesiona virtualmente, las amenazas a los parlamentarios no se han hecho esperar, bien sea por apoyar o por atacar tal o cual proyecto, o por los debates de control político.

El representante por el Tolima del Centro Democrático Ricardo Ferro recibió amenazas contra su vida luego de liderar la aprobación del proyecto que prohíbe la cría, reproducción, comercialización y tenencia de aves de vuelo como animales enjaulados de compañía. La iniciativa fue aprobada en su primer debate en la Comisión Quinta de la Cámara.

La representante Karen Cure, de Cambio Radical por el departamento de Bolívar, también recibió amenazas contra su vida, luego de realizar un debate de control político donde se puso en evidencia la corrupción en Bolívar y los elefantes blancos que durante varias administraciones han malgastado los recursos provenientes de las regalías.

Las amenazas fueron rechazadas por la plenaria de la Cámara y pidieron a los organismos de seguridad hacer el seguimiento respectivo a las mismas. Yo no sé por qué, en vez de emplear el diálogo, en Colombia se recurre a la amenaza. ¡Qué horror!