Terminó esta tarde en la Corte Interamericana de Derechos Humanos la audiencia en la que se discute la responsabilidad del Estado colombiano en el secuestro y la violación de la periodista Jineth Bedoya y la ineficacia de la justicia. Colombia, representada por el director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Camilo Gómez, reconoció su responsabilidad internacional al haber sometido a la víctima a repetir durante doce veces la narración de lo que le ocurrió en mayo de 2000 cuando fue asaltada y violada en la cárcel La Modelo.

El Estado también aceptó su responsabilidad en el hecho de no haber investigado las graves amenazas que recibió Jineth Bedoya por su gestión periodística en el año 1999, un año antes del brutal ataque, amenazas que también se hicieron contra su mamá, Luz Nelly Lima.

Por estos hechos, y ante la Corte Penal Internacional, el Estado pidió perdón a la periodista. Para Jineth y sus representantes resultó lamentable esa aceptación parcial de responsabilidad, teniendo en cuenta la gravedad de lo sucedido y el contexto de la violencia sufrida.

El asunto es que Colombia no reconoció su responsabilidad en los dolorosos hechos ni en la falta de medidas que debieron adoptarse para proteger a Jineth. Las partes ahora tienen un mes, hasta el 23 de abril, para presentar por escrito sus observaciones finales, antes que la Corte Interamericana emita su fallo.