El Partido Conservador le envió al presidente, Iván Duque, una carta en la que lanza una novedosa propuesta para esta época del coronavirus y para el poscoronavirus. Le piden al jefe de Estado que por decreto establezca el teletrabajo como una práctica obligatoria. Así como lo escuchan: teletrabajo obligatorio. Y se aplicaría tanto en las empresas públicas como en el sector privado.

Los conservadores basan esta petición en un estudio realizado por el Centro Nacional de Consultoría, según el cual el teletrabajo obligatorio puede aplicarse en las áreas gerencial, administrativa, de recursos humanos y comercial. Además, aseguran los conservadores que esta práctica podría generar un ahorro promedio de $ 20.000 diarios en los gastos de cada trabajador y generaría además reducción en costos para las empresas y mejoras en la movilidad de las ciudades.

El tema queda sobre el tapete; todo depende la disciplina de nuestros trabajadores. ¿Será que sí?