El presidente Duque y el ministro Ruiz, de Salud, son quienes más pruebas de COVID-19 se han practicado.

Duque se ha sometido a seis pruebas en cuatro meses: las dos primeras las hizo después de viajar al exterior, antes de la declaratoria de la pandemia; después, en febrero, al regresar de Estados Unidos, de un foro americano-israelí donde había contagiados; el 10 de marzo, Duque visitó a Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, y a su regreso se sometió a la prueba. La tercera, cuando el alcalde de Popayán, Juan Carlos López, estuvo dos veces reunido con él, tres días antes de que se comprobara que el alcalde estaba contagiado. Se practicó la cuarta prueba cuando miembros de su equipo de seguridad y del Batallón Guardia Presidencial resultaron contagiados tras un viaje al Amazonas. Hace dos semanas, volvió a someterse al examen, cuando el viceministro del Interior, Daniel Palacios, que lo había visitado en el Palacio, salió positivo. Y esta semana fue la sexta, porque el presidente de la Federación Nacional de Departamentos, Carlos Camargo, estuvo en la Casa de Nariño horas antes de que fuera declarado infectado por el coronavirus.

Por su parte, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, reveló que cada catorce días se somete a prueba de COVID-19; anda inspeccionando clínicas y unidades de cuidados intensivos.

Se entiende que los gobernantes no se puedan aislar, en medio de semejante ataque, pero hay que protegerse, ¡inclusive, para dar enseñanza a la población sobre lo que se debe y se tiene que hacer!