Pocos candidatos a la Procuraduría se salvan de dimes y diretes. Uno de los más opcionados era el exmagistrado del Consejo Superior de la Judicatura, el conservador Wilson Ruiz.

Su aspiración fue duramente golpeada por la circulación de un mensaje dirigido a los magistrados, pidiéndoles que le pregunten a Ruiz por qué razón el exprocurador general Alejandro Ordóñez le pidió la renuncia cuando se desempeñaba como procurador delegado para el Consejo de Estado.

Otro candidato víctima es Alberto Yepes Barreiro, exmagistrado del Consejo de Estado; excompañeros suyos hicieron circular versiones sobre por qué terminó mal en el Tribunal Administrativo; lo acusan de haber sido desleal con el Consejo de Estado, cuando asesoró al Gobierno del expresidente Santos y a las Farc en la redacción de la reforma al Código Electoral que se convino en La Habana.

Otro hombre fuerte, Enrique Gil Botero, también es víctima de versiones sobre su presunto antiuribismo, cuando ejerció como magistrado del Consejo de Estado.

Por la campaña de desprestigio que hay, nadie quiere posar de favorito, ¡porque le puede resultar mortal!