La Corte Suprema acaba de aplicar la famosa Ley Natalia Ponce de León en una condena de seis años y medio de cárcel impuesta contra una mujer que arrojó ácido a una joven en Cartagena.

La víctima, Érika Franco Sierra, no sufrió daños porque reaccionó y esquivó el ácido; aun así, la Corte concluyó que la agresora, Melissa Andrea Moreno, sí incurrió en el delito. La investigación tuvo en cuenta el testimonio de la víctima, la versión de dos policías testigos y el contenido de una botella en la cartera de la atacante.
La Corte, adicionalmente, ordenó que la agresora pague una multa de más de cincuenta millones de pesos.