¡Quién lo hubiera creído! ¡Pero es así! Se trabaja más en la casa que en la propia oficina.

Quizá una de las mayores quejas de quienes están laborando desde su casa en medio de la cuarentena es la excesiva carga laboral: las reuniones virtuales se multiplicaron y son cada vez más extensas; en numerosos casos, las llamadas de los jefes no tienen fecha ni calendario… ¡Peor! ¡Ni horario! Incluso sábados y domingos pasaron a convertirse en días de trabajo.

Pues, como consecuencia de esa realidad, se acaba de presentar al Congreso un proyecto de ley que consagra el derecho a la desconexión laboral. Su autor es el representante liberal de Boyacá Rodrigo Rojas. La iniciativa busca promover acuerdos entre empresarios y trabajadores para que en medio del teletrabajo se respeten los horarios de almuerzo, descanso y atención a la familia.

El proyecto eleva a la categoría de acoso laboral la realización de videollamadas y el envío de correos electrónicos y mensajes de WhatsApp en horarios por fuera de la jornada laboral.