El director del Departamento Nacional de Planeación, Luis Alberto Rodríguez, quedó muy mal parado después de que se conociera el borrador de un documento CONPES que planteaba, ni más ni menos, una reforma laboral por la puerta de atrás.

El documento titulado «Política para la reactivación y el crecimiento sostenible e incluyente» establece medidas para reducir costos laborales a los empresarios y el desmonte de barreras para la contratación.

Una fuente del alto Gobierno le contó a esta sección que esta reforma laboral vía CONPES no fue consultada ni al presidente ni a los ministros; la elaboraron técnicos del Departamento Nacional de Planeación. Lo que no tuvieron en cuenta es que el artículo 56 de la Constitución establece que es la comisión de concertación laboral la competente para «concertar las políticas salariales y laborales».

La situación generó tal malestar en el Palacio de Nariño, que hubo llamadas a ministerios y a Planeación para preguntar quién dio la orden de emitir el borrador del CONPES.

La publicación del borrador no pudo ser más inoportuna, si se tiene en cuenta que estamos ad portas de un paro nacional.