La Superintendencia de Salud ha impuesto medidas cautelares a varias EPS por no atender oportuna y adecuadamente a sus usuarios.

Dichas medidas incluyen órdenes perentorias para corregir de inmediato situaciones irregulares en la prestación de servicios de salud, como las demoras en entrega de medicamentos, en órdenes para tratamientos y ni hablar de la poca o nula atención que se presta en las EPS para atender las quejas de sus afiliados.

Pero como las órdenes de la Supersalud se obedecen pero no se cumplen, la entidad decidió multar con más de $ 1300 millones a representantes legales y exdirectivos de las EPS Coomeva, Comparta, Ambuq, Savia Salud y Comfamiliar Nariño.

Ante la desesperanza de los usuarios y la negligencia de estas EPS, la Supersalud decidió sancionar con la estrategia de llegar hasta los bolsillos de las personas que están al frente de aquellas entidades de salud, a ver si por fin atienden bien a los usuarios.