La magistrada Cristina Pardo acaba de poner a consideración de sus colegas en la Corte Constitucional una tutela que radicó el exconcejal de Bogotá Hollman Morris, contra otro militante de la Colombia Humana, Álvaro Moisés Ninco, quien formó parte de la unidad de trabajo legislativo del senador Gustavo Bolívar.

El exconcejal Morris pretende que Ninco, integrante de las juventudes del movimiento que lidera Gustavo Petro, borre varias publicaciones en redes sociales en las que se refiere a él como un «abusador sexual».

 

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Ninco ha expresado que sus opiniones contra Morris no le están endilgando ningún delito y que las ha elevado en calidad de activista y defensor de los derechos humanos. La magistrada Pardo insiste en la revisión de esta tutela, argumentando que la Corte debe pronunciarse sobre lo que llama la delgada línea entre la opinión, el derecho al buen nombre y a la honra, y la libertad de expresión.

A toda esta controversia hay que agregarle una cosa más y es que Álvaro Ninco resultó ser un excolaborador.

Habrá que esperar si la Corte Constitucional decide pronunciarse sobre esta controversia, que bien podría calificarse como un nuevo caso de fuego amigo entre integrantes de la Colombia Humana.