Hablamos hace un par de noches sobre la parálisis que provoca en el Gobierno, en ciertos temas, la demora del alto tribunal en emitir sus fallos: los anuncian, pero no los expiden y eso ata las manos del Ejecutivo.

La Corte escuchó: hoy, el presidente de la Corte Constitucional, Alberto Rojas Ríos, le dijo a un agente 001 que todos los nueve magistrados le han puesto el acelerador a la firma y expedición de las sentencias que se vienen produciendo sobre decretos de la emergencia. En total, a la Corte llegaron para control 115 decretos de emergencia; de esos 115, ya la Corte se pronunció con sentencias sobre 105 decretos y de estos, 52 fallos ya fueron revisados, firmados y expedidos. Está en trámite la elaboración de las sentencias sobre los otros 53 decretos legislativos que ya se sometieron a revisión.

La última sentencia que notificó la Corte Constitucional se conoció hoy: le puso fin a la cuestionada Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura y le abrió la puerta a su reemplazo con la nueva Comisión Nacional de Disciplina Judicial. Esto significa que los llamados magistrados eternos, Julia Emma Garzón y Pedro Sanabria, cuyos periodos se cumplieron hace cuatro años, deben dejar sus cargos o de lo contrario se exponen a investigaciones disciplinarias y fiscales.

Esta noche, un exmagistrado de la Corte Constitucional le dijo a esta sección lo siguiente: «Si son decentes, deben irse; si son conchudos, se quedarán hasta que lleguen sus reemplazos».

Estuve buscando en el diccionario el significado exacto, preciso, de la palabra «conchudo». Vean: «Persona que actúa con desvergüenza, descaro o falta de respeto». ¡Conchudos!