La Corte Constitucional les acaba de recordar a las autoridades carcelarias el deber que tienen de proteger y no discriminar a detenidos con identidad de género diversa.

El recorderis de la Corte fue hecho ante una tutela que instauró Milton Moreno, un recluso de la comunidad LGBTI que pedía ser trasladado desde la cárcel de alta y mediana seguridad de Cómbita hacia otro sitio, con el argumento que era víctima de tratos degradantes por su condición homosexual.

La Corte, textualmente, señala que a las autoridades carcelarias «les corresponde impedir que se amenacen la vida o la dignidad de un interno». Dice la Corte que «se deben adoptar medidas generales de seguridad interna, así como iniciar investigaciones para esclarecer hechos de discriminación».

En este caso, los hechos fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía y la Procuraduría para las investigaciones correspondientes.