Hasta inversionistas norteamericanos se quejan por la idea de prorrogar periodos.

Además de las reacciones políticas y jurídicas contrarias al proyecto de reforma constitucional para ampliar los periodos de todos los representantes del poder público, hay una muy dura declaración de los inversionistas internacionales. Y piensen que pocas veces empresarios extranjeros opinan sobre asuntos políticos del país. La muy influyente Cámara de Comercio Colombo Americana unió su crítica a la de casi todo el país. La directora de la cámara, María Claudia Lacouture, dijo que «modificar los periodos de gestión de la Presidencia de la República, el Congreso y los organismos de control, entre otros entes territoriales y de la Rama Judicial, envía una señal equivocada que afectaría la confianza inversionista y la estabilidad de jurídica» del país.

Gran parte de la opinión cree que la idea surgió en el Congreso. ¡No! Se le ocurrió al señor Gilberto Toro, presidente de la Federación Colombiana de Municipios.

Al señor Toro y sus amigos firmantes habría que recordarles la famosa frase de sir Winston Churchill: «Nunca tan pocos habían disgustado a tantos al mismo tiempo». ¡Ave María!