Desde cuando estalló la crisis del coronavirus les llueven críticas a los bancos por dificultar el acceso al crédito. Comercios, industrias, transportadores, familias, etcétera, no cesan de clamar ayuda crediticia y las puertas están cerradas. Pero, sorprendentemente, el superintendente financiero, Jorge Castaño, citado por el Congreso, asumió la virtual defensa del sector financiero. Desplegó, además, una inusual estrategia de comunicaciones para mostrar «los alivios», según sus palabras, que otorga la banca a sus clientes.

Esto ha hecho que más de un dirigente le reclame al superintendente por volverse defensor de oficio de los bancos y no de miles de usuarios, que están al borde de la quiebra y a quienes el superintendente debería defender porque es su deber legal. Por ejemplo, el expresidente Andrés Pastrana hoy le reclamó seriamente al superintendente financiero, Jorge Castaño, por Twitter y le dijo:

«Señor superintendente financiero: su oficio como servidor público es tener los pantalones bien puestos, no alinearse con los bancos».

Lo que todavía no nos ha contado la Superintendencia Financiera es ¿cuántas investigaciones adelanta por abusos de los bancos por cobrar servicios injustificados a los usuarios? ¿Cuántas multas les ha impuesto? ¿Cuáles son los bancos que más abusan cobrando altas tasas de interés? Etcétera. Y eso que el propio presidente, Iván Duque, jefe del superintendente, ya los catalogó como vampiros.

¿Será que el superintendente está buscando nicho por si se presenta su retiro del cargo?