El proyecto de nuevo aeropuerto para Manizales lleva más de treinta y cinco años gestándose y todo indica que pasarán tantos años más.

Le han invertido más de trescientos mil millones de pesos entre la nación, el departamento de Caldas y el municipio de Manizales. Ahora, el Gobierno nacional incluyó $ 100.000 millones en una fiducia y va a comprometer otros $ 100.000 millones en esta época de crisis económica.

Pero lo más grave es esto: el departamento de Caldas, con un presupuesto anual modesto, de $ 650.000 millones, congeló $ 120.000 millones para ese propósito: $ 60.000 millones como contrapartida a los recursos del Gobierno nacional, y $ 60.000 millones dizque para hacer una carretera que llegue al proyecto, para vuelos nocturnos e internacionales, del aeropuerto de Matecaña, en Pereira, a una hora de Manizales.

Expertos en el tema nos dicen que el Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES) ordenó desde el año 2009 que todas las obras sean financiadas por las entidades locales; en ningún caso serán reconocidos por la nación.

¿Será que ya derogaron ese CONPES? ¿Es el 3586 de 2009? ¿Y cómo se deroga un CONPES? El Gobierno nacional y todos los parlamentarios caldenses

acordaron hacer la pista como obra pública y por concesión, la terminal, hangares y demás obras.

¿Por qué no aparece nadie ofreciendo hacer esta concesión que se supone es un negocio tan lucrativo?