La asamblea general de obispos, que acaba de concluir en Bogotá, decidió, por votación mayoritaria, reemplazar a dos de los religiosos más prestigiosos y que estaban al frente de cargos sensibles para la Iglesia católica en el país.

Se trata de monseñor Héctor Fabio Henao, quien llevaba 25 años al frente de la Pastoral Social; es la dirección de la Conferencia Episcopal encargada de temas como la migración, la asistencia de emergencia a los más necesitados y el desplazamiento, entre otros. En reemplazo de monseñor Henao fue elegido el padre Rafael Castillo, quien es un sacerdote de 62 años, de la diócesis de Cartagena; el padre Castillo toda su vida ha trabajado con las comunidades afectadas por la violencia en el Caribe y es conocido por levantar su voz contra los cabecillas de grupos armados ilegales que operan en la región.

El otro superpoderoso que deja su cargo es el padre Darío Echeverri, secretario de la Comisión de Conciliación Nacional; es una dependencia de la Iglesia y la sociedad civil que trabaja por la consolidación de la paz. Al padre Darío Echeverri, quien estaba en la secretaría de la Comisión de Conciliación desde diciembre de 2001, lo releva el también sacerdote Eliécer Soto, quien pertenece a la diócesis de Barrancabermeja; allí, es un destacado líder que ha trabajado de la mano con el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad.

Aunque dejan los cargos que dirigieron durante más de dos décadas, tanto monseñor Héctor Fabio Henao como el padre Darío Echeverri continuarán desempeñándose como asesores de la Pastoral Social y de la Comisión de Conciliación, respectivamente.