Puede ocurrir que el partido Centro Democrático pierda una de sus curules en la Cámara.

Hoy, por lo menos, está en el limbo la curul de Edwin Ballesteros, quien renunció a su escaño en la Cámara para no ser juzgado por la Corte Suprema sobre las razones de sus lazos con el también excongresista Richard Aguilar, quien también renunció a su curul para no someterse a la Corte.

El Centro Democrático ya tenía listo el nombre de su reemplazo: una mujer, Liliana Cote; sin embargo, no ha sido posible llamarla a posesionar, porque están a la espera de que la Fiscalía certifique si Ballesteros está vinculado formalmente a la investigación contra el exsenador Richard Aguilar.

Si la Fiscalía responde que sí, quedaría automáticamente la silla vacía para el Centro Democrático.