Esta semana es crucial para el futuro de una de las empresas más importantes de la costa Caribe: la Triple A, la operadora de aseo, acueducto y alcantarillado del Atlántico.

Resulta que este jueves se vence el plazo que le da la ley a la Fiscalía para definir si archiva o sigue adelante con el proceso de extinción de dominio del 82 % de las acciones de la compañía, que eran de la firma española Inassa.

Esas acciones fueron incautadas por las autoridades cuando los directivos y socios de Inassa comenzaron a ser investigados en Colombia por haber desviado recursos destinados a mejorar la prestación del servicio a cuentas en Estados Unidos.

En manos de la Sociedad de Activos Especiales están las acciones incautadas, cuyo valor supera los doscientos mil millones de pesos y que servirían para cubrir el desfalco descubierto en la Triple A.

El reloj comenzó el conteo regresivo y el balón está en manos de la Fiscalía: ¡o no nos dejamos o nos tumban!