Por primera vez, el país realizó unas elecciones en las que exclusivamente los jóvenes eran los protagonistas.

La escogencia de los 1098 Consejos Municipales de Juventud que se encargarán de llevar la vocería de los jóvenes ante las autoridades regionales para hacer cumplir las políticas públicas para la juventud puso a prueba el sistema electoral colombiano.

La mayor participación de los jóvenes en estas elecciones se dio en municipios muy alejados de las grandes capitales: en Salinas (Casanare), Sativasur (Boyacá) y Alpujarra (Tolima), la participación estuvo por encima del 45 %.

En total, se registraron más de un millón doscientos mil votos a nivel nacional, de los cuales el 52 % corresponde a mujeres y el 48 %, a hombres. En Bogotá, el número de votantes alcanzó los 108.247.

Lo mejor de estas elecciones es la voluntad política que demostraron muchos jóvenes por sacar adelante un proceso en el que no hay dinero para reposición de votos y que nunca antes se había hecho en el país.