En medio de la propagación del COVID-19, existe el riesgo de que surja otra epidemia silenciosa que tiene muy preocupado al Gobierno y que está relacionada con la salud mental.

El encierro tiene a más de uno consultando al psicólogo y por eso, el Ministerio de Salud está coordinando con las EPS la atención telefónica de quienes se sienten deprimidos por el aislamiento obligado. La orden desde el Ministerio de Salud a las EPS es disponer de al menos 2500 psicólogos que atiendan estos casos.

Además, preocupa que el confinamiento dispare los casos de violencia intrafamiliar. Las EPS tienen en este sentido otro desafío importante, como es el de promover una buena convivencia en familia durante estos 19 días de aislamiento preventivo obligatorio, porque ese también es un detonante de patologías mentales.