La Corte Suprema de Justicia cumplió con su deber de elegir fiscal «ad hoc» para investigar a Odebrecht, pero muchas inquietudes de la misma Corte han quedado al descubierto.

Se sabe, por ejemplo, que hubieran deseado un fiscal «ad hoc» que fuera penalista y que también significara garantía de total independencia. Inclusive, una de las preguntas que la Corte hizo en la entrevista con los candidatos estaba relacionada con ese tema: la independencia. En la discusión, inclusive, el momento crítico se produjo cuando le tocó al ternado Gilberto Orozco. El magistrado de la Sala Penal Luis Antonio Hernández le preguntó por qué quería ser cabeza de «ese entuerto». Utilizó esas palabras para hacer tácita referencia a una declaración que el mismo Orozco hizo antes de ser ternado. Dijo entonces que el fiscal «ad hoc» era un entuerto… y eso le costó la cabeza: solo tuvo un voto. Al final, Leonardo Espinosa ganó con 17 votos. Considero que el perfil de los ternados no era el mejor, pero había que escoger.

Ojalá en este país de tuertos y entuertos, el fiscal «ad hoc» pueda ser rey.