Carta de la exfiscal delegada Ana Catalina Noguera al fiscal general, Francisco Barbosa. En el documento, la exdelegada para las finanzas criminales dice, entre otras cosas, lo siguiente:

«[…] La confianza que usted depositó en mí, al designarme como delegada para las finanzas criminales, […] me obliga a dirigirle esta comunicación, con referencia a la campaña orquestada, en diferentes medios de comunicación, para descalificar mis actuaciones y en desmedro de mi honra, capacidad profesional y buen nombre, y de paso enlodar su gestión al frente de la Fiscalía General de la Nación. […] Las noticias, todas, se refieren al proceso de extradición de los señores Rafael Enrique y Enrique Rafael Noguera, a quienes califican como “primos míos”. Como lo dije en su oportunidad, no me une a los citados señores ninguno de los vínculos de parentesco o afinidad establecidos en la ley […] El 12 de septiembre de 2019, el Gobierno de los Estados Unidos solicitó, mediante notas verbales al Gobierno de Colombia, la captura con fines de extradición de los ciudadanos Enrique Rafael Noguera Ramírez y Rafael Enrique Noguera Abello. El señor fiscal general de la nación de entonces, mediante resoluciones del 17 de septiembre de 2019, decretó la captura con fines de extradición de las mencionadas personas, captura que se practicó el 19 de septiembre del mismo año. La Corte Suprema de Justicia conceptuó favorablemente sobre la extradición […] El señor presidente de la República expidió la resolución en la cual concedió su extradición y entrega al Gobierno de los Estados Unidos. Cuando usted se posesionó del cargo de fiscal general, el 13 de febrero de 2020, los mencionados ciudadanos ya estaban capturados con fines de extradición. […] Fui yo, Ana Catalina Noguera, quien en ejercicio de sus funciones solicitó a la coordinadora el inicio de la investigación y su prioridad, siendo además quien en todo momento solicitó su impulso y proporcionó información relevante, como pueden testimoniar los funcionarios a cargo del proceso. No notifiqué ni a usted, señor fiscal, ni a nadie, ninguna relación de parentesco con los señores Noguera, porque legalmente no la tengo, en los términos taxativamente definidos por la ley. Quiero sí llamar su atención sobre una muy bien diseñada y orquestada campaña mediática, cuyo objetivo es desprestigiarme, para obligarme a renunciar al cargo, todo ello con fundamento en afirmaciones falsas y tendenciosas, cuyo origen algún día conoceremos.

Finalmente, mi renuncia al cargo de delegada para las finanzas criminales obedeció a razones de índole absolutamente personal, ocasionadas por amenazas constantes que recibí en ejercicio del cargo. Le reitero mi gratitud y aprecio con sentimientos de consideración. Ana Catalina Noguera».